Sí, es muy difícil vivir continuamente con dolor. No voy a hablar de la fibromialgia, porque seguro que se te la han diagnosticado, o piensas que la tienes, ya habrás leído mucho sobre ella.
Pero sí quiero recalcar algo, está demostrado que en los
enfermos de fibromialgia un cambio de temperatura, estímulo o factor emocional
incrementa la sensación de dolor. Cualquier situación de estrés deriva en una
sobreestimulación.
Al saberlo me pregunté ¿Qué puedo hacer yo? Yo, no el médico,
ni una pastilla, Yo.
Así que me puse manos a la obra. Ante todo hay que aceptar la
enfermedad y conocer bien como nos afecta.
Llevar una rutina diaria ayuda, consiguiendo pequeños logros
que nos dan fuerza.
Actividades diarias contra el estrés y la ansiedad (pilates,
mindfulness, ..) En definitiva, aprender a controlar nuestras emociones, a fín
de que éstas, no lleguen a descontrolar nuestro dolor.
Es importante caminar cada día, llevar una buena
alimentación, acordarnos de beber agua y lo más difícil, dormir las horas que
nos reporten un sueño reparador.
Instaurar una actitud positiva (nos puede ayudara escribir
cada día en nuestra agenda una frase que nos motive).
NO DEJAR QUE SEA EL DOLOR
QUIEN DOMINE NUESTRA VIDA.
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