Las afirmaciones positivas pueden ser una gran herramienta para cambiar nuestro estado de ánimo, y hacer así, que nuestro pensamiento juegue a nuestro favor y no en contra.
Funcionan ilusionándonos, motivándonos y ayudan a nuestra mente en base a una idea determinada.
Para conseguir que las afirmaciones positivas consigan un cambio en nosotros, no basta con leerlas o repetirlas mecánicamente. La clave no es lo que leemos, sino lo que hacemos con lo que leemos.
Por ello tenemos, ante todo, que sentirnos identificados con las palabras, adaptar la frase a nuestra personalidad y vocabulario, para que ésta genere un estímulo real y efectivo.
Ahora encontramos frases motivadoras en cualquier sitio, en el sobre de azúcar de la cafetería, en una taza para regalar, en una agenda...y por supuesto en todas las redes sociales.
Lo ideal sería que adaptemos o creemos nuestras propias afirmaciones positivas, adecuadas a nuestro momento anímico y a nuestros objetivos.
Para ello, la frase debe ser creíble y estar redactada en presente, en primera persona, nuestro vocabulario debe ser el habitual y, por supuesto, ha de ser positiva.
Una vez creada, la escribimos en nuestra agenda y la decimos con cierta frecuencia al día,
¡Inténtalo! abre tu mente con afirmaciones positivas diariamente, conviértelo en rutina y llegarás a tener una vida positiva que, por supuesto, tendrá una influencia directa sobre nuestro cuerpo, ayudándonos a convivir con nuestros dolores diarios.
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