Practicar mindfulness no es meditar dejando la mente en blanco, ni resignarnos a lo que nos pase, es "ser conscientes, con una actitud abierta y receptiva, de lo que está sucediendo en el momento presente" (Bishop). Por eso a la práctica de mindfulness se le conoce también como ATENCION PLENA.
El mindfulness nos ayuda en nuestra gestión emocional, a ser capaces de percibir nuestras emociones, comprenderlas, manejarlas y utilizarlas de forma constructiva.
Cuando recibimos un estímulo o sentimos una emoción, reaccionamos a ello de una determinada manera, a veces de forma descontrolada y desproporcionada. Entre ese estímulo y la reacción hay un intervalo en el que nosotros podemos decidir cómo reaccionar.
Ayudados de nuestras fortalezas y conociendo las emociones, con la práctica del mindfulness, vamos a aprender a trabajar ese intervalo para responder a nuestras emociones de la mejor forma posible.
En este blog iré hablando de las fortalezas que todos tenemos y de las emociones que sentimos, aprenderemos juntos a gestionarlas !!!!
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